sábado, 16 de octubre de 2010

RESPONDIENDO A SUS DUDAS: ¿ a qué edad hay que ponerse de novio?


Es una pregunta que escuchamos con frecuencia a la que siempre respondemos invariablemente:
- El amor no tiene edad: conocemos matrimonios muy felices que se pusieron de novios de muy jóvenes, y también, de aquellos que se conocieron siendo más grandes.

En ...general, es desaconsejable el noviazgo de muy jóvenes, por varias razones:

1. No tienen la madurez que dan los años.

2. No tienen plena responsabilidad.

3. La perspectiva de un noviazgo, necesariamente largo, es siempre peligrosa, el amor puede enfriarse con el excesivo transcurso del tiempo.

4. Pierden -literalmente- los mejores años de la juventud, incluso el trato con sus amigos o amigas que es de gran importancia para la vida.

5. Muchas veces decae el interés por la carrera o la formación profesional.

6. El conocimiento del campo de elección del novio o la novia es, necesariamente, muy estrecho cuando jovencitos.
Con los años, normalmente se amplía el círculo de conocidos y de amistades y la elección puede hacerse mejor.

Es totalmente enfermiza la preocupación de niñas de catorce años por conseguir novio porque de lo contrario, piensan que van a quedar solteras: (Es el efecto de tanta telenovela y radioteatro de color rosa! (Todavía no terminaron de jugar a las muñecas y ya hasta las mismas madres, a veces, las empujan al noviazgo!

Debe respetarse la naturaleza de las cosas.
En el noviazgo pasa como con los frutos, necesitan tiempo para madurar, pero si no se sacan a tiempo, caen y se echan a perder; si no se da el tiempo necesario al noviazgo, el matrimonio está verde todavía; pero si está maduro y no se realiza, generalmente, se corrompe.
Por consiguiente, conviene no apurar demasiado el casamiento, pero tampoco dejar pasar el tiempo oportuno, que es lo que les acaece a los que inician el noviazgo muy jóvenes.

Finalmente hay que destacar que las grandes diferencias entre los novios, de nivel económico, de cultura, de edad, de religión, son generalmente un obstáculo que conduce al fracaso en el matrimonio.
Los conyuges deben ser, en cierto modo, semejantes, ya que es la semejanza la causa del amor.
En efecto, enseña Santo Tomás de Aquino que dos son semejantes en cuanto poseen en acto una misma cosa y por ésto mismo son uno en esa cosa. Por eso el afecto de uno tiende al otro, como a sí mismo, y quiere el bien del otro como el de sí mismo. Sólo si es así el amor entre los novios serán felices en el matrimonio, y se realizarán los efectos del amor: la unión; la mutua inhesión, esto es, que el amado esté en el amante y viceversa; el éxtasis, es decir, el salir de sí mismo procurando el bien del otro (es lo opuesto al egoísmo, que es cerrarse sobre sí mismo); el celo (no el celo envidioso, sino el que busca apartar todo lo que es obstáculo del amor).
El amor causa una herida en el que ama, que lo impele a obrar siempre movido por el amor.

Fuente: Padre Carlos Miguel Buela

ambien es desaconsejable el noviazgo de 30 o mas, ya que una persona pierde su fertilidad de la juventud. Es comun escuchar gente que se queja de que no puede tener hijos.
Si uno usa metodos de control artificial, se somete a practicas abo...rtivas o contra la vida, o tiene una vida sexual no acorde a las enseñanzas de la iglesia, se expone a enfermedades y la posibilidad de no tener hijos, por la baja de fertilidad natural del cuerpo humano a la edad madura.
Lo correcto es abrise a la voluntad de Dios y aceptar la vida y los hijos que Dios nos da , ya que NO tenemos el derecho de tener hijos, porque la vida pertenece a Dios y no a nosotros, mas bien debemos estar agradecidos por lo que tenemos o no tenemos

porque Dios sabe lo que es mejor para nosotros, y nosotros no sabemos nada sobre eso.

SANTORAL: 16 DE OCTUBRE "SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE"


(1647-1690)
Nació en L`Hautecour, pequeña aldea de Verosvres, en Borgoña, Francia.

A los 8 años de edad, al perder a su padre, quien era caballero de la corte, Santa Margarita María fue internada en una pensión de monjas clarisas.

Dos años después le acometió una extraña enfermedad que la mantuvo paralítica mucho tiempo.
Sin embargo, cuando cumplió 14 años, un día amaneció completamente curada de manera milagrosa.

Margarita amó siempre la oración, el silencio y la soledad, pero a partir de entonces empezó a tener visiones, las cuales venían acompañadas de voces que ella oía y que la conminaron a consagrarse a una orden.

A los 24 años, en 1671, ingresó pues al convento de Paray-le-Monial, de la Orden de la Visitación fundada por San Francisco de Sales, donde adquirió también el nombre de María.

En 1673, al estar adorando el Santísimo Sacramento, fue la primera vez que Santa Margarita María de Alacoque tuvo una manifestación visible de Jesús, lo cual se repitió durante dos años los primeros viernes de cada mes.

En 1675, en su visión Jesús tenía el corazón abierto, y Él le dijo: “Éste es el corazón que tanto ha amado a los hombres… Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.”

Estas apariciones fuera de lo común le trajeron al principio la incomprensión de sus superioras y las burlas de sus hermanas.
No obstante, ella reafirmó su apostolado del Sagrado Corazón, buscando que se estableciera una fecha para venerarlo.
No fue sino hasta años más tarde, encontrándose bajo la dirección espiritual del jesuita San Claudio de la Colombière, que éste confirmó la veracidad de las experiencias místicas.

Gracias a sus empeños, la devoción al Sagrado Corazón tuvo una difusión amplísima.
Santa Margarita María de Alacoque fue canonizada en 1920 por el papa Benedicto XV.

viernes, 15 de octubre de 2010

Laudes - viernes 15 de octubre de 2010

TIEMPO ORDINARIO

VIERNES DE LA SEMANA XXVIII

Del Común de vírgenes. Salterio IV

15 de Octubre



SANTA TERESA DE JESÚS, virgen y doctora de la Iglesia. MEMORIA

Nació en Ávila (España) el año 1515. Ingresó en la Orden del Carmelo, donde realizó grandes progresos en el camino de la perfección y gozó de místicas revelaciones. Habiendo emprendido la reforma de su Orden, tuvo que sufrir muchas dificultades, que superó con gran fortaleza de ánimo. También escribió varias obras, insignes por lo elevado de su doctrina, fruto de su experiencia personal. Murió en Alba de Tormes el año 1582.



INVOCACIÓN INICIAL

V. Señor, abre mis labios

R. Y mi boca proclamará tu alabanza.



INVITATORIO

Ant. Venid, adoremos al Cordero, al Esposo acompañado por el cortejo de vírgenes.

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos. Venid, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras. Durante cuarenta años aquella generación me repugnó, y dije: Es un pueblo de corazón extraviado, que no reconoce mi camino; por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén



Himno: VEISME AQUÍ, MI DULCE AMOR.

Veisme aquí, mi dulce Amor, Amor dulce, veisme aquí. ¿Qué mandáis hacer de mi? Veis aquí mi corazón. Yo le pongo en vuestra palma mi cuerpo, mi vida y alma, mis entrañas y afición; dulce Esposo y redención, pues por vuestra me ofrecí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme muerte, dadme vida: dad salud o enfermedad, honra o deshonra me dad, dadme guerra o paz cumplida, flaqueza o fuerza a mi vida, que a todo diré que sí. ¿Qué queréis hacer de mí? Dadme riqueza o pobreza, dad consuelo o desconsuelo, dadme alegría o tristeza, dadme infierno o dadme cielo, vida, dulce, sol sin velo, pues del todo me rendí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis, dadme oración, si no, dadme sequedad, si abundancia y devoción, y si no esterilidad, soberana Majestad, sólo hallo paz aquí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando, quiero por amor holgar, si me mandáis trabajar, morir quiero trabajando. Amén.



SALMODIA

Ant. 1. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con Espíritu firme.

Salmo 50 - CONFESIÓN DEL PECADOR ARREPENTIDO

Misericordia, Dios mío, por tu bondad; por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces. En la sentencia tendrás razón, en el juicio brillará tu rectitud. Mira, que en la culpa nací, pecador me concibió mi madre. Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve. Hazme oír el gozo y la alegría, que se alegren los huesos quebrantados. Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa. ¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso: enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, ¡oh Dios, Dios, Salvador mío!, y cantará mi lengua tu justicia. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen; si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado: un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias. Señor, por tu bondad, favorece a Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén: entonces aceptarás los sacrificios rituales, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar se inmolarán novillos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con Espíritu firme.



Ant. 2. Alégrate, Jerusalén, porque en ti serán congregados todos los pueblos.

Cántico: ACCIÓN DE GRACIAS POR LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO - Tb 13, 10-15. 17-19

Anuncien todos los pueblos sus maravillas y alábenle sus elegidos en Jerusalén, la ciudad del Santo; por las obras de tus hijos te azotará, pero de nuevo se compadecerá de los hijos de los justos. Confiesa dignamente al Señor y bendice al Rey de los siglos, para que de nuevo sea en ti edificado su tabernáculo con alegría, para que alegre en ti a los cautivos y muestre en ti su amor hacia los desdichados, por todas las generaciones y generaciones. Brillarás cual luz de lámpara y todos los confines de la tierra vendrán a ti. Pueblos numerosos vendrán de lejos al nombre del Señor, nuestro Dios, trayendo ofrendas en sus manos, ofrendas para el rey del cielo. Las generaciones de las generaciones exultarán en ti. Y benditos para siempre todos los que te aman. Alégrate y salta de gozo por los hijos de los justos, que serán congregados, y al Señor de los justos bendecirán. Dichosos los que te aman; en tu paz se alegrarán. Dichosos cuantos se entristecieron por tus azotes, pues en ti se alegrarán contemplando toda tu gloria, y se regocijarán para siempre. Bendice, alma mía, a Dios, rey grande, porque Jerusalén con zafiros y esmeraldas será reedificada, con piedras preciosas sus muros y con oro puro sus torres y sus almenas.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Alégrate, Jerusalén, porque en ti serán congregados todos los pueblos.



Ant. 3. Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra.

Salmo 147 - RESTAURACIÓN DE JERUSALÉN.

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz; manda la nieve como lana, esparce la escarcha como ceniza; hace caer el hielo como migajas y con el frío congela las aguas; envía una orden, y se derriten; sopla su aliento, y corren. Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra.



LECTURA BREVE Ct 8, 7

Las aguas torrenciales no podrían apagar el amor, ni anegarlo los ríos. Si alguien quisiera comprar el amor con todas las riquezas de su casa, se haría despreciable.



RESPONSORIO BREVE

V. Oigo en mi corazón: buscad mi rostro.

R. Oigo en mi corazón: buscad mi rostro.

V. Tu rostro buscaré, Señor.

R. Buscad mi rostro.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Oigo en mi corazón: buscad mi rostro.



CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Ésta es la virgen prudente que, unida a Cristo, resplandece como el sol en el reino celestial.

Cántico de Zacarías. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas: Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abraham. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tiniebla y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Ant. Ésta es la virgen prudente que, unida a Cristo, resplandece como el sol en el reino celestial.



PRECES

Glorifiquemos a Cristo, esposo y corona de las vírgenes, y supliquémosle, diciendo: Jesús, corona de las vírgenes, escúchanos.

Señor Jesucristo, a quien las vírgenes amaron como a su único esposo, concédenos que nada nos aparte de tu amor.

Tú que coronaste a María como reina de las vírgenes, por su intercesión concédenos recibirte siempre con pureza de corazón.

Por intercesión de las santas vírgenes que te sirvieron siempre con fidelidad, consagradas a ti en cuerpo y alma, ayúdanos, Señor, a que los bienes de este mundo que pasa no nos separen de tu amor eterno.

Señor Jesús, esposo que has de venir y a quien las vírgenes prudentes esperaban, concédenos que aguardemos tu retorno glorioso con una esperanza activa.

Por intercesión de santa Teresa de Jesús, que fue virgen sensata y una de las prudentes, concédenos, Señor, la verdadera sabiduría y la pureza de costumbres.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Con sencillez y humildad digamos la oración que Jesús nos enseñó: Padre nuestro...



ORACIÓN

Señor todopoderoso, que quisiste que santa Teresa de Jesús, bajo el impulso del Espíritu Santo, manifestara a tu Iglesia el camino de la perfección, haz que encontremos en sus escritos nuestro alimento y que encendamos con ellos en nosotros el deseo de una verdadera santidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.



CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

R. Amén. 

SANTORAL: 15 DE OCTUBRE "SANTA TERESA DE ÁVILA"(1515-1582)


SANTORAL: 15 DE OCTUBRE "SANTA TERESA DE ÁVILA"(1515-1582)

Nació en el seno de una familia noble de Ávila, España, en el contexto de la expansión española en el siglo XVI.

Santa Teresa de Ávila, conocida también como Santa Teresa de Jesús, vino al mundo con el nombre de Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada.
Fue la ...tercera de doce hijos; su padre era descendiente de judíos conversos, y su madre estaba emparentada con ilustres familias de Castilla.

Mientras que uno de sus hermanos se lanzó a la conquista de América a Nicaragua y luego a Perú, Santa Teresa dio muestras de santidad desde que era muy pequeña, igual que de una inteligencia fuera de lo común, como lo relata su confesor en su Vida de Santa Teresa de Jesús.

Profesó en 1534 en el convento de la Encarnación en Ávila, pero los primeros años padeció una misteriosa enfermedad que un tiempo la mantuvo paralítica.
Al parecer aquí comenzaron sus primeras experiencias místicas, aunque sus visiones del infierno y de Jesús Resucitado las tuvo hacia 1560.

Para esa época, las reglas de la Orden del Carmelo se habían relajado, ante lo cual Santa Teresa se dio a la tarea de reformarlas, para lo cual contó con la ayuda de San Juan de la Cruz, quien hizo lo propio con la rama masculina, separando a los Carmelitas descalzos de los calzados.

A pesar de la polémica y el alboroto que causó su reforma, los siguientes años Santa Teresa de Ávila fue realizando distintas fundaciones de nuevas casas para Descalzas.
Al mismo tiempo se fue convirtiendo en una prolífica escritora, cuyas obras han resistido perfectamente el paso del tiempo, como Las moradas, Castillo interior y Camino de perfección, además de su bellísima poesía.

En 1582, luego de haber fundado 17 conventos de Carmelitas Descalzas, cayó gravemente enferma en Alba de Tormes, cerca de Salamanca, donde finalmente falleció.
Muchos años después se confirmó que su cadáver permanecía incorrupto.
Santa Teresa de Ávila fue canonizada en 1622 por el papa Gregorio XV.
El papa Paulo VI la nombró Doctora de la Iglesia en 1970.
Santa Teresa es la santa patrona de los escritores.

Teresa de Jesús (de Ávila), Santa

Doctora de la Iglesia, Octubre 15

Autor: P. Angel Amo | Fuente: Catholic.net



Virgen CarmelitaDoctora de la Iglesia

Martirologio Romano: Memoria de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden de los Carmelitas, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha, y en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado, y compuso libros en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia (1582).


Etimología: Teresa = Aquella que es experta en la caza, viene del griego



Nacida en Ávila el año 1515, Teresa de Cepeda y Ahumada emprendió a los cuarenta años la tarea de reformar la orden carmelitana según su regla primitiva, guiada por Dios por medio de coloquios místicos, y con la ayuda de San Juan de la Cruz (quien a su vez reformó la rama masculina de su Orden, separando a los Carmelitas descalzos de los calzados). Se trató de una misión casi inverosímil para una mujer de salud delicada como la suya: desde el monasterio de San José, fuera de las murallas de Avila, primer convento del Carmelo reformado por ella, partió, con la carga de los tesoros de su Castillo interior, en todas las direcciones de España y llevó a cabo numerosas fundaciones, suscitando también muchos resentimientos, hasta el punto que temporáneamente se le quitó el permiso de trazar otras reformas y de fundar nuevas cases.



Maestra de místicos y directora de conciencias, tuvo contactos epistolares hasta con el rey Felipe II de España y con los personajes más ilustres de su tiempo; pero como mujer práctica se ocupaba de las cosas mínimas del monasterio y nunca descuidaba la parte económica, porque, como ella misma decía: “Teresa, sin la gracia de Dios, es una pobre mujer; con la gracia de Dios, una fuerza; con la gracia de Dios y mucho dinero, una potencia”. Por petición del confesor, Teresa escribió la historia de su vida, un libro de confesiones entre los más sinceros e impresionantes. En la introducción hace esta observación: “Yo hubiera querido que, así como me han ordenado escribir mi modo de oración y las gracias que me ha concedido el Señor, me hubieran permitido también narrar detalladamente y con claridad mis grandes pecados. Es la historia de un alma que lucha apasionadamente por subir, sin lograrlo, al principio”. Por esto, desde el punto de vista humano, Teresa es una figura cercana, que se presenta como criatura de carne y hueso, todo lo contrario de la representación idealista y angélica de Bernini.



Desde la niñez había manifestado un temperamento exuberante (a los siete años se escapó de casa para buscar el martirio en Africa), y una contrastante tendencia a la vida mística y a la actividad práctica, organizativa. Dos veces se enfermó gravemente. Durante la enfermedad comenzó a vivir algunas experiencias místicas que transformaron profundamente su vida interior, dándole la percepción de la presencia de Dios y la experiencia de fenómenos místicos que ella describió más tarde en sus libros: “El camino de la perfección”, “Pensamientos sobre el amor de Dios” y “El castillo interior”.



Murió en Alba de Tormes en la noche del 14 de octubre de 1582, y en 1622 fue proclamada santa. El 27 de septiembre de 1970 Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia.

Por qué hay que bautizar a los niños?


RESPONDIENDO A SUS DUDAS:
¿Por qué hay que bautizar a los niños? ¿No sería imponerles una Fe que ellos no aceptan libremente?
La fe nunca se impone. Simplemente se le dan al niño las "herramientas" para que comprenda la Fe y viva según la ley de Cristo.
Si el niño que crece no quiere hacerlo, siempre será libre de rechazar la fe de sus padres.
Pero la base sobre la que piensan los padres cristianos es que deben darle al hijo la oportunidad de pertenecer a la Iglesia y hacerse partícipes de los dones que administra con la autoridad del mismo Señor Jesús.
Negarle esto a una persona significa no creer en la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo. Por ello, si los padres no tienen fe o la han perdido, les será difícil comprender el sentido de bautizar a su hijo recién nacido.

Bautizar a un niño es hacerle un regalo inmenso, desearle lo mejor, que es la vida en Cristo.
Este es un regalo que en su futuro podrá aprovechar o lo podrá abandonar, pero que siempre tendrá a la mano para acercarse a la Iglesia y por medio de ella al mismo Señor Jesús.
«La pura gratuidad de la gracia de la salvación se manifiesta particularmente en el bautismo de niños» -dice el CEC-.Por tanto, los padres -que son parte de la Iglesia también- privarían a sus hijos de ser parte del Cuerpo Místico de Cristo y les sustraerían la oportunidad de ir creciendo en la fe desde pequeño.
Tendrá que comenzar desde cero siendo mayor.
La fe sólo puede crecer después del Bautismo (CEC 1254). Por ello, no es necesario un acto de fe perfecto previo al Bautismo. Una persona con síndrome de Down puede ser bautizada, aunque no pueda hacer una profesión de fe.
En casos comunes, si bien el niño no puede pedir ni responder por su fe, el padrino lo hace en nombre del niño (CEC 1253).
No bautizar a un niño indica que los padres no están dispuestos a transmitirle su fe a su hijo. Una actitud así sólo puede nacer de padres que no creen verdaderamente lo que profesan o que no consideran su fe como un don inmensurable.

Los padres que bautizan a sus hijos recién nacidos aceptan la misión de educarlos en su propia fe.
Algunas preguntas sensatas que pueden ayudar:
Si mi hijo recién nacido nace con una enfermedad, ¿le niego la medicina argumentando que no es consciente de estar recibiéndola? ¿Diría que sería mejor esperar a que tenga suficiente uso de razón? Y si, por otro lado, alguien le regala algo hermoso o le quiere dar su herencia a mi hijo ¿me niego a que la reciba porque aún no es mayor? ¿No sería lo más sensato y justo que lo reciba y que, tiempo después, si él no está de acuerdo, lo rechace? Querer regalarle algo a alguien amado, ¿es una imposición?El pertenecer a Cristo marca nuestra naturaleza.

Después de ser bautizados ha habido un cambio sustancial en nuestras vidas. Somos "otros", si puede hablarse así.
Pertenecer al Pueblo de Dios, a la Iglesia de Jesucristo, nos hace distintos de las personas que no lo son.
Ser hijo de Dios no es un dato cualquiera añadido sin consecuencias. Ser hijo de Dios por el Bautismo es un don inmenso y es una responsabilidad que asumen los padres, y que luego delegarán a su hijo.
Jesucristo dijo claramente a Nicodemo: «Quien no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios» (Jn 3, 5).
Jesucristo no excluye a nadie; todos necesitan del Bautismo. Si un niño no está bautizado, no es nacido del Espíritu.
El Bautismo en la Iglesia no es el bautismo de Juan. Por ello, que el Señor haya sido bautizado por Juan en un río, no significa que debamos hacerlo así.
Porque Cristo recibió el Bautismo de Juan, que era un bautismo de penitencia, nosotros en cambio, recibimos el Bautismo de Cristo, en fuego y Espíritu.
Por eso somos "cristianos" y no "bautistas". Y por eso los católicos bautizamos no como el Bautista lo hacía, sino como Cristo manda: «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19).

Fuente: aciprensa.com